27.8.12

Libros Escolares

Charlotte Mason Homeschooling Series
Vol.3 pág.168 a 173
"Yo creo que la vida espiritual -pero me refiero a lo que llamo no corpóreo, como la vida de los pensamientos, la vida de los sentimientos y la vida del alma-, se sostiene sólo sobre una sola forma de dieta - una dieta de ideas. Ese es el fruto de vida de las mentes vívidas."*

*párrafo tomado de pág.167
"Ahora, si pedimos a  cualquier publicista un catálogo de libros escolares, vamos a encontrar que el estilo general de éstos libros es el de ser drenado en seco de cualquier pensamiento vivo.Puede que asome el nombre de algún pensador, pero luego es el resumen de otro resumen y todo lo que queda para el pobre escolar es el esqueleto del tema. Es despojado de carne blanda y colores vivos, sin vivencias ni movimiento. Nada queda, excepto, como lo llamo Oliver Wendell Holmes, un "mero hecho bruto".


No puede decirse tan a menudo que la información es educación. Uno podría responder una pregunta en una evaluación acerca de la posición de las Islas Comodoro sin haber sido nutrido por el hecho de que ese grupo de islas existen entre tales y cuales latitudes y longitudes. Pero si uno sigue a Frank Bullen en el Crucero de Cachelot, entonces los simples nombres de las islas efectuarían un pequeño revuelto mental que indicarían la recepción de un conocimiento real.


Enseñanza oral

Los maestros inteligentes están muy alertas del estilo seco de los libros escolares. Entonces se desarman con una lección "oral", intentando evitar lo textual. Las ideas vivas pueden derivar solamente de las mentes vivientes, así que ocacionalmente sucede que una chispa de vitalidad es enviada del maestro al alumno. Pero ésto sucede sólo cuando el tema es uno en el cual el maestro ha puesto su pensamiento original.
En la mayoría de los casos, la lección oral o una lección más avanzada, consiste en información tomada por los maestros de varios libros e impartida en lenguaje un poquito pedante, o un poquito ordinario, o un poco al estilo "lectura fácil". 



Lo que el niño necesita de su maestro es disciplina mental y moral, simpatía y dirección; y es mucho mejor en realidad, que el entrenamiento del alumno fuese responsabilidad de un maestro sabio en lugar de que este fuese pasado de mano en mano para cada materia.





Dar una vida plena

Los niños nos hacen grandes demandas. Les debemos iniciarlos en un gran número de intereses. La vida debe ser toda vivencia y no un simple y tedioso paso del tiempo.
No todo hacer, todo sentir, todo pensar; eso sería muy intenso. Lo que quiero decir es que debemos estar en contacto con el lugar a dónde vamos, con lo que oímos, con algún tipo de interés genuino. No podemos nosotros darle a los niños este tipo de interés y preferiría que ellos nunca dijeran que aprendieron botánica o química, geología o astronomía.





La pregunta no debería ser cuánto sabe el jóven al terminar su educación, sino  qué tanto se interesa, y en cuántas  cosas se interesa. De hecho,  preguntaría qué tan amplio es su ámbito de conocimiento y qué tan rica  es la vida que tiene ante él.







Puede traerse un caballo al bebedero, pero no se puede hacer que beba...
Lo que me preocupa de ésto es que no traemos nuestro caballo al bebedero.
Le damos pequeños libros de textos miserables, meros compendios de hechos, los cuales tiene que aprender, decir y repetir en un exámen.
Mejor sería poder darles conocimientos varios, en forma diluida y tibia, preparada por su maestro, tal vez, con algunas gotitas de pensamientos vivos en la jarra. Y todo el tiempo tenemos LIBROS. Libros llenos de ideas frescas provenientes de pensadores sobre cada tema, que podríamos presentar a nuestros niños.


Los niños tal como son

Los niños no han cambiado. Así es como siempre los encontramos: con inteligencia más aguda, de lógica más profunda, con poderes observadores más alertas, de sensibilidad moral más rápida, con amor , fé y esperanza más abundante.
De hecho, son en cada punto, tal como nosotros. Sólo que más. Pero absolutamente ignorantes del mundo y lo que contiene; de nosotros y cómo actuamos. Y sobretodo, de cómo controlar,  dirigir y manifestar las posibilidades con las cuales han nacido.




Nuestro trabajo, dar ideas vívidas
El gran trabajo de la educación es inspirar a los niños con ideas, como en cada ámbito en la vida, en cada categorías de conocimiento y en cada tema que pensamos. Y deliveradamente cuidar la formación de esos hábitos para una vida buena, la cual parte de ideas vívidas.
En esta gran tarea, buscamos y tenemos la promesa de encontrar la cooperación del Espíritu de Dios. Aunque ésto es nuevo para los pensamientos modernos, es a quién nosotros reconocemos como el Educador Supremo de la humanidad en las cosas que han sido llamadas seculares, así como también en aquellas que han sido llamadas sagradas.

  

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento,
guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
Filipenses 4:6,7



Las ilustraciones de Ernest H. Shepard  fueron tomadas de los libros
"When we were very young" y "Now we are six" de A.A. Milne