23.8.12

Los libros Vivos

Escritos de Charlotte Mason Homeschooling Series



¿Cuáles son los libros correctos?
Vol3.pág177..179
"Los mejores cien libros de clase" podrían ponerse en una lista, pero no por mi. Me venturo a proponer uno o dos principios en el tema de libros escolares y deberé dejar la parte más difícil , la aplicación de esos principios, al lector.
Por ejemplo, creo que debemos dejar a los niños indagar el conocimiento por ellos mismos, de cualquier materia, de un libro a su medida. Y esto por dos razones: Lo que el niño obtenga es para sí mísmo; lo que se vierta en sus oídos, como una canción vaga de un agradable cantante, se va flotando tan ágil como vino y es raramente asimilada.


No quiero decir que la clase y la lección oral no son útiles, pero estas utilidades son para impulsar y ordenar el conocimiento y no para transmitirlo.
Otra vez, como dije, las ideas deben alcanzarnos directamente desde la mente de quien las piensa, y es mayormente con los libros que ellos han escritos, que hacemos contacto con las mejores mentes.
  
Pero  bien, grandes hombre escriben pequeños libros para ser usados con discreción. A veces los libros pequeños no son más que abstractos, el hueso seco del tema, y otras veces los libros pequeños son frescos y vivos.
Así también, no siempre debemos creer que un buen libro debe ser el escrito por el autor original. A veces sucede que las "mentes de segunda mano" han asimilado el tema y son capaces de reproducir de sus propios pensamientos (sólo porque ellos lo han hecho propio al tema) una forma que se ajusta más a nuestro propósito, que la de aquel  originalmente lo pensó.
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Cómo usar los libros correctos

Los niños deben disfrutar el libro. Las ideas que contiene deben hacer un impacto encantador y repentino en sus mentes. Debe causar ese revuelo intelectual que marca el nacimiento de un idea.
La tarea del maestro, en este tema, ver y siente por sí mismo y entonces dirige a sus alumnos con un estilo o un comentario apreciativo. Pero debe tener cuidado de no impresionar inundando con palabras. Porque todos hemos estado en el caso de esta niña quien dijo, "Madre, creo que podría entender mejor si no explicas tanto"


Lo niños deben elaborar

Ésto, de tomar ideas de los libros, no es lo único que debemos hacer.
La labor de pensar es lo que el libro debe inducir en el niño. Él debe generalizar, clasificar, inferir, juzgar, visualizar, discriminar, elaborar de una u otra forma, con esa mente capaz que tiene, hasta que la sustancia del libro sea asimilada o rechazada, tanto como él determine; pero que esta determinación recaiga en el niño y no en el maestro.

Vol.6 pág 260
Hemos probado que los niños, aún los niños de los barrios marginales, son capaces de entender cualquier libro adecuado a su edad. Es decir, niños de ocho o nueve años captarán un capítulo de El Progreso del Peregrino (Pilgrim's Progress) de una sola leída. Jóvenes de catorce, un ensayo de Eöthen. Chicos y chicas de diecisiete, podrán contar Lucindas.
Den un libro de literatura de calidad a un niño, aceptable para su edad, y ellos sabrán cómo manejarlo sin que le hagan aclaraciones.
Por supuesto, no serán capaces de responder preguntas, porque las preguntas son una impertinencia que a todos resienten. Pero ellos les contarán la historia completa con pequeños toques de su personalidad e individualismo en la narración.


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Vol.3 pág.181
La ciencia está haciendo tanto por nosotros en estos días, la naturaleza llega tan cerca nuestro, el arte está desenvolviendo tanto significado en nosotros, el mundo se esta volviendo tan rico, que estamos un poco en peligro de descuidar la sustancia artística que deriva de los libros. No caigamos en este empobrecimiento, ni lo hagamos con nuestros hijos.

Pág.228

Un libro puede ser largo o corto, viejo o nuevo, fácil o difícil, escrito por un gran hombre o un hombre sencillo, y aun ser un libro vivo que se asienta en la mente del joven lector



Cito las maravillosas palabras de Milton:

"Los libros no son cosas muertas estáticas. Contienen la potencia de la vida dentro de ellos, para que puedan ser tan activas como la mente que las escribió. Conservan la más pura energía y expresión de la mente viviente que los creó, como si estuvieran en una botella. Destruir a un buen libro es casi como matar a un hombre. El que mata a un hombre mata a un ser bueno, razonable, creado a imagen de Dios, pero el que destruya a un buen libro mata a la razón misma, y mata la imagen de Dios mismo. "



*Las ilustraciones de Jessie W. Smith
 fueron tomadas del libro
 A Child's Garden of Verses