7.10.12

Leche y Miel



Del Libro Honey for a Child's Heart, de Gladys Hunt



La Sra. Hunt cuenta cuando al devolver varios libros a sus amigos, se le acerca el pequeño Jim de tres añitos y busca con entusiasmo entre estos hasta que encuentra uno, lo abraza y dice "¡Me gusta este!"
... él estaba dando la bienvenida a un viejo amigo. Luego, el niño se sienta y vuelve a disfrutar de su compañía.
Ella continúa:
"Los libros son importantes para Jim porque lo son para sus padres. Él escucha a su madre y padre hablar acerca de libros durante la cena, y se toman el tiempo de leerle. Los libros son siempre tratados con respeto y cuidado.

Los padres inconscientemente enseñan a sus hijos lo que es valioso por la forma en que ellos le dedican su propio tiempo. Si la televisión es más importante para los padres que leer, los hijos estarán más inclinados a elegir lo mismo. Si la apreciación de la belleza y el regalo de la articulación son de significancia para ti, entonces sugiero que la exposición a grandes escritos será necesaria.


Las opciones a veces serían entre una casa limpia con la televisión como niñera por la mañana, o una casa parcialmente limpia, sin teléfono, y media hora de compartir un libro con imágenes. O un padre podría elegir retrasar el momento de relax de leer su periódico para pasar  un momento leyendo cuentos con los niños.



Esto a continuación, es lo mismo que la Sra. Mason aconsejaba justamente en su capítulo de Inactividad Magistral.

Un horario ocupado es enemigo de la lectura. Estando de acuerdo en los principios de los beneficios que traen los libros, a esta altura puedes suspirar y decir, "desearía tener más tiempo para leer". Pero la realidad es que disponemos del tiempo para lo que creemos verdaderamente importante. Tal vez algunas otras actividades (comités, hobies, clubs, reuniones e iglesia, el trabajo de la esposa...celulares) deben ser reducidas para poder liberarte y hacer lo que tú decides que es correcto.

La petición que estoy haciendo es simplemente ésta:
 ¡Dedica tiempo para los libros! No dejes que tus niños vivan una vida espiritual pobre, ¡cuando la abundancia está disponible!

Erich Fromm en su libro 'El Arte de Amar' habla de las necesidades básicas de un niño proveniente de sus padres de leche y de miel.
Leche es el símbolo del cuidado que un niño recibe para sus necesidades físicas, para su persona. La Miel simboliza la dulzura de la vida, esa cualidad especial que hace chispa dentro de la persona. Fromm dice, 


 'La mayoría de las madres son capaces de dar leche,
pero sólo una minoría es capaz también de dar miel.'


Emile Levy, Young Mother Feeding Her Baby

Algunos niños gustan de esos tipos de libros de 'cómo hacerlo todo' o 'todo acerca de todo', pero sospecho que a los padres les gustan estos más porque lucen más educacionales. Estos realmente deberían estar en una categoría separada porque usualmente no califican como literatura, pero son más acertados como manuales de información. Paul Hazard sugiere que en lugar de llenar tanto con conocimientos el alma de un niño que está aplastada, deberíamos plantar la semilla de una idea que se desarrollará desde adentro.  (¿a quién les recuerda eso?)

A veces los padres comentan, 'nuesta hija mayor ama los libros, pero nuestro segundo niño parece no tener interés en leer en absoluto'. No todos los niños toman los libros como los patos los charcos. Cada niños es una persona especial en sus propios términos. Algunos son sólo pobres lectores con falta de motivación. La lectura se vuelve difícil para ellos. Aquí es cuando la unión familiar con libros viene al rescate, al menos en parte. Leer en voz alta y compartir un libro demuestra que las historias son divertidas, que los libros son amigos. 

"La esperanza es la única abeja que hace miel sin flores"
Hacer que los niños lean por sí mismos puede significar un cuidadoso reporte con sustitutos más fáciles, pero un padre en cooperación con nuestros Dios creativo, debe poder disponer de otra asistencia.

Trata de leer una historia emocionante a tu niño (una historia que uno no podría atreverse a dejar sin concluir) y luego empuja al niño cuidadosamente a hacerlo por sí mismo. Asegúrate que el proyecto no se arruine por ser demasiado dificultoso para él y permanece dispuesta a ayudarlo. Despertar el apetito de esta manera y luego ayudándolo a encontrar otro libro del mismo autor, podría significar un comienzo fresco para el niño. Pero requiere de un padre sensible que se preocupe.

Estoy convencida que muchos lectores 'pobres' han desarrollado bloqueos psicológicos tempranos en su carrera como lector, a menudo, comparándose a sí mismos con lectores rápidos quienes los dejaban atrás en el polvo. No pongas mucha presión en la velocidad, y nunca digas, 'ese libro es demasiado infantil para ti'.  Si puede leerlo, déjalo. Persuade sin poner en peligro su propia imagen en el complicado encanto del leer.

 La miel es un deleite especial,
no un tratamiento médico.