19.10.12

Soy, Puedo, Debo, Haré...






Lema de los niños

Soy. . . un hijo de Dios, un regalo para mis padres y mi país. Soy una persona de gran valor porque Dios me ha hecho.

Puedo. . . hacer todas las cosas en Cristo que me fortalece. Dios me ha hecho capaz de hacer todo lo que requiere de mí.

Debo. . . cumplir con mi deber de obedecer a Dios y de respetar a mis padres y quienes tengan autoridad sobre mí, para estar al servicio de los demás, y para mantenerme saludable con la comida y el descanso adecuado para que mi cuerpo esté listo para servir. 
 
Lo haré. . . determino mantener una vigilancia sobre mis pensamientos y elegir lo que es correcto, incluso si no es lo que quiero.






Catherine Levison, en su libro "A Charlotte Mason Education", resume la formación de los hábitos, en los que hace tanto incapié la Srita. Mason para lograr estos objetivos que definen el lema de los niños:

"Ella vió que la voluntad de los niños es débil. Algunos ejemplos son como ellos tienden a ser ociosos, decir mentirillas y perder el tiempo. El problema para el educador es darle al niño el control sobre su propia naturaleza. Ella nos enseña que los pensamientos contaminan al hombre tanto como lo purifican. Ella dice:

"{...} el niño es inmaduro en su voluntad, de moralidad débil, desacostumbrado a las armas de la guerra espiritual. El depende de sus padres. En ellos descansa el iniciar los pensamientos que el niño debe pensar, los deseos que deben atesorar y los sentimientos que deben permitirse." (Vol1 pág.137)

Charlotte creía que los hábitos de pensamiento gobernarán a ese hombre (futuro de nuestro niño), e incluso su carácter. 
Encontrarás que a menudo ella compara los hábitos en la vida humana con las vías de tren: Así como es más fácil para el tren permanecer en sus carriles que dejarlos, así lo será para el niño el seguir las líneas del hábito cuidadosamente preparadas, que salirse de ellas. Es una seria responsabilidad la de los padres el preparar esos carriles.
El hábito es un acto tan poderoso de acuerdo a Charlotte que gobierna 99 de 100 de nuestros pensamientos. Ésto sucederá si formamos los hábitos o no."

"{...}  Incluso en las emergencias, en cada dificultad y tentación repentina que requiera un acto de voluntad, la conducta está dispuesta en la líneas del hábito más familiar.
El niño que ha sido acostumbrado a encontrar resultados y placer en los libros, no caerá facilmente en la ociosidad porque sea atraído por un amigo ocioso.
La niña quien ha sido cuidadosamente entrenada en decir la pura verdad, simplemente no piensa en una mentira para salirse de un apuro, por más  cobarde que sea."