9.1.13

El alimento para la mente


Tomado de Homeschool Series Vol.6,
Por Charlotte Mason 
Pág.22 a 26

"Una persona no es formada desde fuera sino desde adentro; es decir que está viviendo y todos los aparatos y actividades educativas externas, las cuales pretenden moldear su carácter, son decorativas y no son vitales.

[...] La dieta para el cuerpo es considerada en abundancia, pero nadie se detiene a decir, '¿me pregunto si la mente necesita alimentos también y comidas regulares, y cuál sería su alimentación apropiada?'
Me he hecho esta pregunta a mí misma y he trabajado por cincuenta años para encontrar la respuesta y estoy ansiosa de impartir lo que creo que se. Pero la respuesta no puede ser dada en la forma de hacer esto o aquello, sino más bien como una invitación a considerar esto y aquello:

La vida de una mente se sustenta en las ideas. [...] Cada niño obtiene muchas de estas ideas de boca en boca, en forma de tradiciones familiares, de la filosofía proverbial; de hecho, en lo que podríamos llamar un tipo de 'literatura oral'. Pero cuando comparamos la mente con el cuerpo, percibimos que tres "comidas completas" al día son generalmente necesarias para la salud, pero la dieta informal de ideas viene siendo pobre y escasa.


De nuestras escuelas se han graduado un buen número de jóvenes astutos, que ambicionan la iniciativa, el poder de la reflexión y el tipo de imaginación moral que les permite 'ponerse en el lugar de'. Estas cualidades florecen a partir de una dieta apropiada; y esto no se logra gracias a los libros de texto ordinarios o con una cierta cantidad de lecciones. 
Me gustaría enfatizar en cantidad, la cual es tan importante para la mente como para el cuerpo; ambas necesitan su 'alimento balanceado'.

No es fácil dar las sustancias apropiadas a las mentes; a los niños se les dicen cosas crueles tales como que 'no tienen cerebro' o 'mentes inferiores', y así sucesivamente; pero muchos de nosotros hemos visto de primera mano la fina inteligencia proveniente de aquellos alimentados con la sustancia apropiada. Pero los maestros usualmente no se toman la molestia de buscar cual es esta.
Nos alimentamos de los pensamientos de otras mentes, y pensamiento aplicado a pensamiento, genera pensamiento y nos volvemos más reflexivos. 
Nadie nos invita a razonar, comparar e imaginar. La mente, como el cuerpo, digiere su propia comida y esta debe hacer el trabajo de digerir o dejará de funcionar. 
 
Pero los niños nos piden pan y le damos una piedra...

Dijo Lord Haldane algún tiempo atrás:

'La educación es un asunto del espíritu' 

No ha habido palabras más sabias sobre el tema. Sin embargo, insistimos en aplicar la educación desde afuera como una actividad física o emoliente. Pero ahora sí empezamos a ver la luz: No hay educación sino auto-educación y tan pronto como un niño comienza su educación es que se convierte en estudiante. Nuestra tarea es darle relleno para la mente y ambas, cantidad y calidad, son esenciales.

Al instar a que reemplacemos lo que pretende ser la educación con mi método de auto-educación, me gustaría detenerme en el enorme alivio que significa esto para los maestros. La diferencia es tal como la de conducir un caballo de buen carácter y uno terco. El primero seguirá el camino con alegre voluntad y así lo sentirá también su conductor.

El maestro que da libertad a sus alumnos para elegir en la ciudad de los libros, es libre para ser su guía, filósofo y amigo; y ya no será más un mero instrumento que sólo se encarga de forzar el alimento intelectual."