27.4.13

Entre viajes y charquitos...

Este librito de Geografía Elemental, la Sra. Mason lo diseñó para apoyar con lecciones cortas y sencillas,  ciertos temas de geografía que no se explican sólo con la exposición del niño al ambiente. Pero ella explica en sus libros también sobre como presentarla. Esto es lo que resumo del Vol. 1, dónde dedica todo el capítulo XVII a este tema:

Cómo se enseña comunmente
pág 272
¿Cómo es esta materia enseñada comunmente? El niño aprende los nombres de las ciudades capitales de Europa o de los ríos de Inglaterra, o de las cumbres montañosas de Escocia de un libro de texto miserable; con longitud de millas, y altura en pies, y población; encontrando los nombres en su mapa, o no, de acuerdo a lo que su maestro más o menos pida. ¡Pobre niño! La lección es difícil de asimilar para él, pero en cuanto concierne a la educación ( es decir, al desarrolllo de una facultad y capacitación de la mente), pues él estaría mucho mejor empleado si mirase el progreso de una mosca através de la ventana.



La geografía debería ser interesante  
Pero, dirás, este tipo de conocimiento, aunque puede ser laborioso para que el niño lo adquiera, es útil para la vida futura. Ni un poquito; y por esta razón, nunca ha sido realmente recibido por la mente del todo; nunca ha ido más allá de una nebulosa de mera memorización verbal de la cual he tenido ocasión de hablar. La mayoría de nosotros hemos pasado por una buena cantidad de penurias durante el camino de las lecciones de geografía, ¿pero cuánto recordamos?
Sólo los placenteros momentos que escuchamos de amigos viajeros, acerca del Rin, o de París, o de Venecia, o un poquito de los Viajes del Capitán Cook, o otras historias placenteras de viajes y aventuras. Comenzamos a ver las líneas que debemos seguir en la enseñanza de geografía: para los propósitos educativos, el niño debe aprender tal geografía, y de cierta manera, que su mente pueda así almacenar ideas, su imaginación con imágenes. Con fines prácticos él debe aprender esa geografía sólo como la naturaleza de su mente consideró, así será capaz de recordar; en otras palabras, él debe aprender lo que le interesa a él. Lo educativo y lo práctico corren por la misma línea, y así la lección de geografía se vuelve la ocupación más encantadora del día del niño.


¿Cómo comenzar?
En primer lugar, el niño obtiene nociones rudimentarias de geografía mientras tiene sus primeras nociones de ciencias naturales, en esas largas horas al aire libre de las cuales hemos visto ya la importancia. Un charco formado en medio de un campo, explicará la naturaleza de un lago, y transportará al niño a los preciosos lagos de los Alpes. [...]
[pág.274]  Con estas conexiones vendrán agradables conversaciones acerca de lugares, "geografía pictórica", hasta que el niño conozca por nombre y naturaleza los grandes ríos y montañas, desiertos y planicies, ciudades y países del mundo. Al mismo tiempo, él obtendrá las nociones de un mapa comenzando por un dibujo ordinario, meras lineas finas y puntos, hechos con lápiz y papel, o mejor aún, con un palillo en la arena o sobre la gravilla... 'Aquí están las colinas, con sus castillos en ruinas.--ahora aquí esto, y allí aquello... este punto es Cologne', etc.
Especialmente, dejar que estas conversaciones cubran todos los escenarios conocidos por ti e intereses con los que estés familiarizado, así , poco a poco, cuando mire el mapa del país, él los distiguirá con nombres familiares que le sugieran esos paisajes y lugares en que 'mami ha estado', y siempre has un trazado en el mapa de la ruta que hayas tomado en aquel paseo.


¿Qué sigue?
Dale un conocimiento íntimo, lleno de detalles, de cualquier país o región del mundo, de cualquier país o distrito de su propio país. No es necesario que deba aprender en esta etapa lo que es llamado como 'geografía' de los países de Europa o los continentes del mundo. Estos son sólo meros nombres en su mayoría. Él puede que los aprenda, pero es muy probable que no los recuerde. Pero déjalo hacerse su hogar en cualquier región; déjalo ver, con los ojos de su mente, la gente en sus trabajos y sus juegos, las flores y las frutas según las estaciones, los animales salvajes, cada uno en su hábitat; y déjalo ver todo empáticamente, que sería siguiendo las aventuras del viajero, y él sabrá más, estará mejor armado de ideas, que si hubiera aprendido todos los nombres de todos los mapas. La forma de este tipo de enseñanza es muy simpre y ovbia. Leéle o lee por él, que sería poquito a poco, y cuéntale al tiempo que lees Hartwig's Tropical World, el mismo autor de Polar World; o los viajes misionarios de Livingstone, Mrs. Bishop's Unbeaten Tracks in Japan.De hecho cualquier libro de viajes interesante y bien escrito. 
 
Puede que sea necesario dejar fuera una buena cantidad de ellos, pero cada anécdota ilustrativa, cada pedacito de descripción, estará mucho más inclinada hacia la educación del niño. 
Libros como el de Lady Brassey's Voyage in the 'Sunbeam' deben evitarse, porque descubren demasiado terreno y tienden a la confusión de ideas.
Aquí, como en todo lo demás, la pregunta es no cuántas cosas él conoce, sino, que tanto sabe él acerca de cada cosa


 Mapas
 pág 276
Los mapas deberían ser usados cuidadosamente en este tipo de trabajos: haciendo un mapa con trazos que sigan el progreso del viajero, para luego comparar finalmente con un mapa completo de la región; y el maestro describirá exactamente tal o cual ciudad, tal o cual distrito marcado en el mapa, como una forma de evaluar y confirmar el conocimiento exacto del niño. De esta forma, también, él obtiene nociones inteligentes de geografía física. En el transcurso de su lectura caerá en la descripción de un volcán, un glaciar, un cañón, un huracán. Él escucha acerca de todo ello y pregunta.


Definiciones 
Las definiciones deben ser para poder almacenar sus experiencias. Antes de que se le enseñe lo que es un río, debe haber observado un canal y como fluye; y así con el resto. Los niños facilmente estimulan el conocimiento y en este sentido, la maestra tendrá que ser cuidadosa de que nada de lo que el niño reciba sea mera verborragia, pero que cada generalización funcione de alguna manera asi: el niño observa los hechos, como por ejemplo un amplio sector plano de tierra, y el maestro amplifica. Le lee en su libro acerca de las Pampas, de los paises bajos del norte de Europa, de la Holanda de nuestra costa este, y por consecuencia él estará preparado para recibir la idea de planicie y mostrarla en su bandeja de arena.
Para cuando el niño tiene siete años, o antes, él se encontrará sí mismo necesitando más información. Él ha leído de países cálidos y países fríos, ha observado las estaciones, el amanecer y atardecer, se ha dicho a sí mismo,
 - 'Estrellita donde estás,
    yo te quiero ver brillar'-
Sabe algo de los océanos y el mar, ha visto la marea subir y bajar, ha visto hacer varios dibujos de mapas y los ha hecho él mismo, sin duda, notando las líneas que se cruzan en un mapa verdadero. Es decir, su mente ya está preparada para un conocimiento más amplio. Hay un número de cosas concernientes con geografía de las cuales realmente quiera saber. 
La forma y movimiento de la tierra son ideas fundamentales, aunque difíciles de comprender, pero la dificultad es del tipo que se incrementa también con los años.



Propósito de los mapas
pág.278-79
Para ello él debería comenzar sus estudios aprendiendo el propósito de un mapa y como usarlo. Él debe aprender a dibujar un plan de su clase en escala, continuando con el plano del jardín, considerando como hacer un plano de su ciudad, y gradualmente será llevado desde la idea de un plano a la de un mapa. Siempre comenzando con la noción de un explorador quien encuentra una tierra y la mide, y por la guía del sol y de las estrellas, es capaz de reconocer justamente dónde se encuentra sobre la superficie de la tierra, si al norte, al sur, este u oeste. Ahora si, él llegará al punto donde sepa las líneas de latitud y longitud. Él aprenderá como el mar y la tierra están dispuestas en el mapa, y como los ríos y montañas son representadas; habiendo aprendido sus puntos cardinales y el uso de su compás, y sabiendo que los mapas son siempre hechos como si quien los porta estuviera mirando al norte, él será capaz de comentar bastante sobre su situación y dirección facilmente.

   
Conocimiento del niño de nueve años
Suponiendo que entre los seis y nueve años de edad de un niño se han leído una media docena de libros bien escritos sobre viajes, entonces, de esta manera, él ha ganado ya distintas ideas de contornos, de producciones y costumbres de la gente de cada gran región del mundo; ya habrá establecido una cantidad de conocimiento feaciente y valioso que durará toda su vida; e incluso, ha hecho algo por adquirir el gusto por los libros y el hábito de la lectura.



 tiene algunas sugerencias de libros para distintas edades en esta materia.




De Jehová es la tierra y su plenitud; 
 El mundo, y los que en él habitan. 
Porque él la fundó sobre los mares,  
Y la afirmó sobre los ríos. 
Salmo 24:1-2



 Map clipart from: ClipArt ETC Free Classroom