16.7.13

El arte de Narrar



"La narración es considerada la suma total de la filosofía y práctica de la educación de Charlotte Mason". 
Maryellen St. Cyr en When Children Love to Learn



El siguiente texto está tomado del Volumen 1  
 pág. 231 a 233, por Charlotte Mason

Los niños narran por naturaleza

"Narrar es un arte, como el de hacer poesía o pintar, porque está allí, en la mente de cada niño esperando a ser descubierto, no es el resultado de ningún proceso educativo. Una especie de mandato creativo llama a hacerlo. Déjalo narrar y el niño tan pronto como pueda hablar con facilidad, narrará con fluidez, copiosamente, con secuencia ordenada, con detalles gráficos precisos,y con una justa selección de palabras, sin verborragia o tautología. Este regalo maravilloso con el que los niños normales nacen, les es disuelto en su educación..."
   


Y cita este ejemplo:

"Bobbie vendrá a casa con una narración heróica de una pelea que ha visto entre Duke y un perro en la calle, ¡ha sido increíble
Él ha visto todo y lo cuenta con un vigor espléndido y elocuencia épica, pero tan arraigado está nuestro menosprecio por lo proveniente de los niños, ¡qué no vemos nada más en esto que sólo la sosa inmadurez de Bobbie! 
Ahora, si tenemos ojos para ver y gracia para edificar, entonces tendremos la base donde fundamentar su educación. "

Sheperd boys in dog fight, by T.G.Gainsborough

 Este párrafo me llamó la atención desde que lo leí la primera vez. Ahora encuentro esta pintura que ilustra semejante acto y pensaba cómo lo haría yo si tuviera que describirla sólo de memoria (como haría en la clase de arte), ¿cuánto contaría, y cómo?...cuántas emociones y actitudes están tan bien representadas allí. Si intento hacerlo, puedo comprobar por mí misma el ejercicio mental que necesito para poder rememorarlo.
Pero volviendo a Bobbie, que ha vivido ese momento con todos sus sentidos, ¡cuánto más ha experimentado! Que ingrato sería no dejarlo expresarlo si le nace hacerlo, y de cuánto nos perderíamos si no le dieramos su tiempo para contárnoslo todo...y no me refiero sólo a los hechos de su historia.


"Hasta que tenga seis años dejemos narrar a Bobbie sólo lo que tenga en su mente en ese momento. No debe llamárselo a contar nada. ¿Será este el secreto de esas extrañas y largas conversaciones que mantienen las criaturitas de dos, cuatro o cinco años?, ¿Es posible que ellos estén narrando aún cuando no articulan sus palabras y que la otra persona que tampoco articula, lo comprende todo también? Luego nos prueban a nosotros, sus queridos pobres mayores, y respondemos '¡Si!', ¿de verdad?, '¿Tú lo crees así?',  al balbuceo de aquel a quien no comprendemos. Aunque pudiese ser así, no podemos asegurarlo.  Pero espera a que el pequeñito tenga sus palabras y el podrá 'contar' sin fin a quien escuche su historia, aunque preferirá escoger a los de su misma edad."


Este poder debería ser utilizado en su educación

"Tomemos lo que la naturaleza provee; cuando el niño tiene seis años, no antes, déjalo narrar el cuento de hadas que le has leído, capítulo a capítulo, después de oirlo a cada uno sólo una vez. Las historias de la Biblia leélas en las palabras de la misma Biblia; Lee una historia bien escrita de animales, o todo aquello acerca de tierras lejanas de algún libro como El Mundo en Casa. A los siete años el niño ya habrá comenzado a leer por sí mismo, pero debe obtener la mayoría de su alimento intelectual, oyendo, ciertamente, pero de la lectura de libros.

En geografía, con los dibujos de historia antigua, Robison Crusoe, El Progreso del Peregrino,Tanglewood Tales, Héroes de Asgard, y más del mismo calibre, lo mantendrán ocupado hasta que tenga ocho años. 
Lo que debemos recordar es que no debe tener libros que no sean clásicos de niños, y que al darle el libro correcto, este no debe ser disuelto con charlas o interrumpido con preguntas, sino ser dado al niño en una proporción adecuada para su mente, confiando que es capaz de arreglárselas con su propio alimento.
El niño de ocho años es capaz de abordar material más serio, pero por el momento trataremos lo que el niño de menos de ocho años puede narrar.


"A gift of time", por Jim Daly
Metodología de la lección:

En cada caso la lectura debería ser consecutiva de un libro seleccionado con criterio. Antes de que la lectura del día comience, el maestro debe hablar un poquito y hacer que el niño comente acerca de la última lección con unas cuantas palabras acerca de lo que se leerá, para que los niños puedan estar animados y expectantes; pero no debe prolongar la explicación y, especialmente, no retrasar la lectura. Luego, se leerán dos o tres páginas, que es lo suficiente para cubrir un capítulo. Después pide al niño que narre (por turnos si hubiera varios niños). Ellos no sólo narrarán con espíritu y precisión, sino también comenzará esa cadena de 'yes...', aunque pronto dejarán de hacerlo y su narración se volverá lo suficientemente buena en estilo y composición ¡cómo para ser puesta en un libro impreso!
Este tipo de 'lecciones' de narración no deben ocupar más de un cuarto de hora. El libro debe ser siempre profundamente interesante y cuando la narración concluye, debe haber una pequeña charla en la que se expliquen los puntos morales, se muestren las ilustraciones de la lección, o se diagrame en una pizarra. Tan pronto como el niño es capaz de leer con facilidad y fluidez, ellos leerán sus propias lecciones, en voz alta o en silencio, con una narración luego; pero donde sea necesario habrá omisiones, como en el Antiguo Testamento o en Vidas de Plutarco, por ejemplo, que es mejor que el maestro sea quien lea siempre la lección que fuese a ser narrada."

Vol.6 pag.192
...No deben hacerse correcciones durante el momento de la narración, no deben permitirse interrupciones.

En el mismo libro que cité al comienzo, When Children Love to Learn (Cuando los niños aman aprender) comparten experiencias de distintos maestros, de diferentes grados y áreas de estudio. Quisiera poder ponerlos todos porque sus experiencias se complementan, pero sólo puedo compartir un poquito y elijo la siguiente:

"En los años que he trabajado con narración, me he convencido de sus beneficios. Primero, usando libros con ideas vivas escritas por ensima del nivel del grado (establecido por la escuela) que producen alimento para el pensamiento. He disfrutado enseñar vocabulario conjuntamente con la narración. Alimenta conexiones en el aprendizaje de las palabras. También es una magnífica herramienta para fortalecer el hábito de atención, pensamiento e imaginación. Además he enseñado nociones de literatura através de la narración porque la historia se vuelve parte del estudiante mucho más. Ellos reconocen muchos de estos elementos con facilidad. Y, ultimamente, las asignaciones escritas han sido un éxito con la narración. Los estudiantes se han "enamorado" con los pesamientos, criterios y predicamentos. ¡Se comen las uñas al escribir!
La narración va de la mano con cada niño en su nivel y les permite crecer...cada uno es exitoso." (Rebecca LaPointe, primer grado)






Oíd porque hablaré cosas excelentes,
Y abriré mis labios para cosas rectas.
Prov.8: 6